Baños químicos, venta y arriendo de baños químicos, habitáculos móviles, construcciones modulares, campamentos mineros y limpieza de fosas, Ecosan Chile.

Una casa prefabricada y de lujo por 300 mil euros

09 de enero de 2018

La industrialización de la construcción parece imparable, pero el diseño de viviendas personalizadas con acabados artesanos y eficiencia energética dibuja un porvenir de notable arquitectura.

Hoy asistimos a la progresiva industrialización de la construcción. Pero cuando medio mundo construía parcial o completamente con prefabricados, para bien y para mal, España no quería darse por enterada. Para bien se salvaguardaron muchos de los oficios. Para mal, se asoció construcción industrial con peor mantenimiento y materiales menos naturales. Cada vez son más los estudios de arquitectura que demuestran que eso no tiene por qué ser cierto.

Puede que porque España sea uno de los países con mayor vivienda en propiedad del mundo hayamos tendido a asociar pre-fabricación a temporalidad, lo contrario de la permanencia que, mayoritariamente, han buscado en sus casas. Eso ha hecho que, al contrario de lo que sucede en los países nórdicos o en la mayoría de estados norteamericanos, la prefabricación fuese vista como algo barato, excesivamente temporal y con un potencial creativo escaso. Nada más lejos de la realidad. La crisis de la construcción ha convertido a muchos arquitectos en diseñadores.

En 2013, un grupo de proyectistas valencianos fundó InHAUS y montó una fábrica en Ontinyent. Buscaban redefinir la manera de construir. Idearon 111 viviendas para adaptarse a suelos planos y en pendiente y ofrecer un abanico de acabados a los clientes a partir de una organización modular con soluciones y distribuciones a la carta.

Puede que porque España sea uno de los países con mayor vivienda en propiedad del mundo hayan tendido a asociar pre-fabricación a temporalidad, lo contrario de la permanencia que, mayoritariamente, han buscado en nuestras casas. Eso ha hecho que, al contrario de lo que sucede en los países nórdicos o en la mayoría de estados norteamericanos, la prefabricación fuese vista como algo barato, excesivamente temporal y con un potencial creativo escaso. Nada más lejos de la realidad. La crisis de la construcción ha convertido a muchos arquitectos en diseñadores.

En 2013, un grupo de proyectistas valencianos fundó InHAUS y montó una fábrica en Ontinyent. Buscaban redefinir la manera de construir. Idearon 111 viviendas para adaptarse a suelos planos y en pendiente y ofrecer un abanico de acabados a los clientes a partir de una organización modular con soluciones y distribuciones a la carta.

Fuente: El País.com

Autor: Ecosan Chile